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Redacción
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gente linda y ayudar a tantas mujeres con serios problemas de autoestima debido a ese empeño de sólo mostrar un tipo de belleza en la publicidad y los medios.
Muchos creen que promuevo la obesidad, cosa que no es cierta. Evidentemente no tienen idea de mi trabajo ni del discurso que manejo. Esa intolerancia es simplemente el producto -entre otras cosas- de brindarle al espectador un solo punto de vista y no permitirle admirar distintos tipos de belleza, en distintos formatos, tamaños y colores.
Como resultado del shock que mediáticamente esto causó, gané por 150.000 votos de las cuatro esquinas del mundo. Esto me ha permitido iniciar mi carrera como la primera venezolana modelo de tallas grandes arrancando con una proyección internacional bien fuerte, y sobre todo me ha dado la oportunidad de derribar tantos estereotipos, tan agresivos y dañinos para el autoestima de las mujeres hispanas.
Belleza con propósito justiciero
El sobrepeso es una enfermedad bien compleja que no debe tomarse a juego ni a chiste. Pienso que los médicos deben plantearse si no es realmente cruel la manera en que se explota esto comercialmente, pero sin duda alguna es una decisión personal el lidiar con ello. El como lucimos no puede ser un factor para determinar nuestros valores, talento e inteligencia.
¿Mi mejor estímulo? Los rechazos e intolerancia de los cuales soy víctima a diario desde que nací. Lejos de amilanarme me indican el grave problema que tiene Venezuela en términos de madurez ciudadana, equidad e inclusión social que tenemos.
De las muchas cosas que me pregunto es ¿De que vale que tengamos tiendas de lujo, hoteles cinco estrellas, top models y records guiness en reinas de belleza si no somos capaces de
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